Sarín Blanco nació en Ponferrada, autodidacta, lleva más de 20 años  dedicándose a la restauración y pintura decorativa.

En 2006 crea el Taller de Sarín en Ponferrada, coordinando entre sus alumnos el aprendizaje de estas técnicas.

Hace 6 años se embarco en un proyecto dedicado a la recuperación del Medievo, recogiendo en sus creaciones los tres órdenes: oratores, bellatores et laboratores, poniendo especial énfasis en la expresión de la vida cotidiana y la magia que envuelve aquel mundo.


Desde su taller, donde ha dado vida a tantos recuerdos recobrados, restaurados, surge ahora esta miscelánea, mezcla de colores que con fuerza reflejan una época, definen sentimientos, rangos, deseos... un estilo.


Sobre la nobleza de la madera, los colores reflejan aquel tiempo en que los campesinos trabajan y festejan, las bestias surgen de lo más profundo de la fantasía para enfrentarse a caballeros dispuestos a ganar honor y gloria en combate singular, monjes que oran et laboran ...


Secuencias cotidianas y fantásticas que configuran una miscelánea medieval realizada con cariño, minuciosidad y dedicación que le lleva a tratar con esmero el soporte, construir ella misma los marcos y reflejar las escenas de una época cargada de color. Color que rescata Sarín de la creencia errónea de que aquel tiempo era un tiempo gris y opaco.


Como cualquiera de las muchas personas que lo han podido descubrir en las distintas exposiciones protagonizadas por estas tablas, usted podrá apreciar la belleza, delicadeza y esmero que en ellas como en todas sus obras ha depositado su autora.